ESTRELLA SOMBRIA-COLOMBIA

sábado, 6 de enero de 2018

¡SILENCIOS!

  


¡SILENCIOS!

No se asusten por mis silencios
Sólo es parte de un proceso
Estoy un poco triste
No se preocupen por eso

Que no extrañen mi  risa
Tampoco mi la algarabía
Estoy aquí presente
La casa no está vacía

No se preocupen por esos  silencios
Como les dije, es un proceso
He perdido a una amiga
Y aún no asimilo eso

Se apagó mi alegría
Desde el día mismo de su partida
Y si ahora estoy sumida
En un prolongado silencio
Es porque día y noche la recuerdo 
¡Sólo me desahoga!
Escribirle muchos versos…

¡Versos y más versos!



lunes, 25 de diciembre de 2017

¡LA CAÍDA DEL CÓNDOR!

  


¡LA CAÍDA DEL CÓNDOR!

Un cóndor falla en su vuelo
Y  a  orillas de un pantano herido ha caído
Los buitres  pasan sobrevolando,
Los cuervos asustados
En silencio  están observando
A un zorro  hambriento que
Sin darle tiempo a defenderse
A la vista de todos lo va devorando…

¡Pobre cóndor exclaman compungidos los sapos!

Una coneja desde su madriguera
Que todo lo estaba mirando
Con sus ojitos bañados en llanto
Recita con tristeza una conocida  moraleja…
“No cabe duda que del árbol caído
Todos hacen leña”

Cerca  muy cerca de ahí la fémale cóndor
Que la escena ha estado observando
Alza su raudo vuelo y se aleja
Hacia el pico de la montaña llorando...


DICIEMBRE 20 DE 2017

¡SOLEDAD!

  

¡SOLEDAD!

Paso a paso
Huella a huella
Momentos gratos
Alcanzando estrellas
No alcanzamos ninguna
Pero nos divertimos con ellas

Caminamos juntas
Por caminos empedrados
Caímos, nos levantamos
Se laceraron  nuestros pies
Y hasta nos sangraron las manos

Subimos y bajamos
Pero nunca nos cansamos
Luchamos por un buen futuro
Y casi lo logramos…

Reímos, lloramos
Perdimos, ganamos
Y con unas copas de vino
Como locas…
Muchas veces cantamos
Nos reímos de todo
Y por todo lloramos

Se apagó la alegría
Se escapó de nuestras manos
Ella se fue para el cielo
Y yo la lloro en vano…

¡Me he quedado sola!
¡Me siento triste y vacía!

Asi... 
En la soledad de mi cuarto
Se van pasando mis días
Y mi único consuelo
Es escribirle poesías


¡HONDA HERIDA!

  


¡HONDA HERIDA!


Con mis lágrimas hilvano versos
Y mi dolor los convierte en poesía
Mi tristeza es un angustioso eco
Que el viento lleva a la serranía


¡Es tan grande mi amargura!

Que para no desahogar en llanto
Me visto de algarabía
Aunque lleve el  corazón sangrando
Por una honda y dolorosa herida…





 

sábado, 16 de diciembre de 2017

¡VUELA NADINA!





Nadi...

Ayer te hice una carta de despedida,
porque amiga mía, ya llegó la hora de dejarte partir...
Luego fui al patio y la quemé
dejé que el viento esparciera sus cenizas
para que llegaran hasta el cielo 
y la pudieras leer
Estoy segura que después de hacerlo
me dirás al oído

¡No os preocupéis!


¡CARTA A UNA AMIGA QUE SE FUE!

  

¡CARTA A UNA AMIGA  QUE SE FUE!
(Nadina Polo)

Querida Nadi

Hoy un mes después de tu partida, me entristece el pensar que nunca cruzó por mi mente, que un día escribiría estas letras para ti.


¡Amiga mía! ¡Hermana de mi alma! mi pluma llora y mi corazón sangra por tu ausencia, sé que no te has ido del todo, porque quedaron muchas cosas por decir…

De mi parte puedes irte tranquila que no hay que no hay decir, ni nada que arreglar porque todo lo que tuvimos que decirnos nos lo dijimos minutos antes de tu partida.

Cómo quisiera que tu presencia no se alejara nunca de mi lado, ¡Te quiero! y no sabes cuánto te extraño, no sé cómo va a seguir mi vida sin ti y sin tu amistad, pero tengo que dejarte ir para que desde el cielo sigas guiándome y apoyándome como lo hiciste cuando estabas aquí.

¡Gracias por tu amistad! ¡Gracias por tu confianza! Espero no haberte defraudado.
¡Gracias por todo lo que hiciste por mis hijos y por mí! Nunca lo voy a olvidar.

¿Sabes? Ahora me visto de negro, pero quiero que sepas que si un día me ves vestida de color, no te preocupes por eso, mi luto lo llevo en el alma y el ama es eterna.
Si me escuchas cantar no pienses que te olvidé, es que cantando desahogo mi llanto.
Estoy segura que en este momento me estás diciendo como siempre lo hacías “No os preocupéis”

¡Ay Nadina! Vivimos tantas cosas juntas, estuvimos unidas en las buenas y en las malas, hasta el último momento estuvimos hablando, ese “Enciérrate” que no alcanzaste a leer quedará por siempre grabado en mi como un tatuaje en el alma.

Esa risa, esa alegría y esa manera jovial de ver la vida, será mi aliciente para seguir andando… ¡Sola!

Si…ahora me toca andar sola, pese a que estuve contigo todo el tiempo y te acompañe hasta tu última morada, ¡Me quedo sola! pero tengo que dejarte ir amiga, por tu bien y por el mío, por tu bien para que te encuentres con Dios nuestro señor y por mi bien para seguir en mi diario andar.

Te llorare en silencio cuando a mi mente lleguen tus recuerdos, iré a visitarte, te cantaré canciones, te contaré anécdotas que nunca faltarán, apoyaré a tus hijos con un consejo, los consolaré con un abrazo y las puertas de mi casa siempre estarán abiertas para ellos, ¡Te lo prometo!

Ahora tienes que irte ¡Anda vuela bien alto!, cual ave libre y alcanza la paz celestial, nunca te voy a olvidar pero a partir de hoy poco te voy a nombrar.

¡Sólo en mí silencio vamos a dialogar!

Vuela mi niña buena que un coro celestial te espera para darte la bienvenida y una escalera de nubes y estrellas te guiará hasta lo más alto del cielo, donde Dios nuestro señor en su trono, con los brazos abiertos te espera.

Oye…Antes de irte sólo un favor te voy quiero pedir...

¡Cuando llegue mi hora de partir pídele permiso a Dios para que seas tú quien me venga a buscar, porque nuestra amistad seguirá firme por toda la eternidad y tomadas de las manos disfrutaremos por siempre de la paz celestial!

Ahora sube, la hora ha llegado ya…

¡Vuela mis rosa sin espinas! que las puertas del cielo se están abriendo para ti, no mires hacia atrás, sigue la luz hasta el final...

¡DESCANSA EN PAZ!




 

sábado, 9 de diciembre de 2017

¡YA NO SOY AQUELLA...SOY ESA!

  


¡YA NO SOY AQUELLA!

Ya no soy la niña aquella
De largos cabellos castaños
Y labios sonrosados…
La que sentada
 en el regazo de su madre
Le pedía  con dulce suplica
Que no se alejara nunca de su lado

Ya no soy la joven aquella
De largos cabellos alborotados
Que jugaba feliz con la lluvia
Porque pronto recibiría
 su primer grado

Ya no soy la mujer aquella
De media sonrisa
Que sentada en la arena de la playa
Se embelesaba observando
El rítmico vaivén de las olas del mar
Soñando con el amor y  nada más…

Hoy simplemente soy 
una mujer madura
Cuyas mejillas perdieron su lozanía
Aquella la de  cabellos  castaños
¡Que hoy lucen encanecidos!
Y  su mirada dulce y brillante
Ahora es triste y sombría

Soy aquella
Que mirando al horizonte
Recuerda con nostalgia
Lo mejor de sus días
Esa que lo tuvo todo
¡Y que por amor !
Lo dio todo un día
Quedándose al final
con las manos vacías